Errores al tejer una chomba y cómo evitarlos a tiempo
Los ocho errores que arruinan una chomba tejida a mano, en qué momento del proyecto aparecen y cuáles todavía tienen arreglo cuando ya los cometiste.

Casi todos los errores que arruinan una chomba tejida a mano se cometen antes de la vuelta veinte, y se descubren después de la vuelta doscientas. Esa distancia entre la causa y el síntoma es la que hace que una prenda de semanas de trabajo termine sin usarse. Estos son los ocho más frecuentes, en el orden en que aparecen.
Antes de la primera vuelta
Los tres primeros se cometen antes de tejer un solo punto de la prenda, y son los que deciden la talla final.
Saltarse la muestra
Es el error que causa la mitad de los demás. Tejer un cuadrado de 10 por 10 centímetros antes de empezar se siente como perder una tarde, y es lo único que te dice cuántos puntos y cuántas vueltas entran en esa medida con tu lana, tus palillos y tu tensión.
Si tu muestra no coincide con la del patrón, la prenda no va a salir de la talla que dice, y ningún ajuste posterior lo corrige. Dos personas con la misma lana y los mismos palillos sacan tallas distintas.
Y hazla del tamaño que corresponde: una muestra de 5 por 5 centímetros no sirve, porque los bordes distorsionan y el promedio sale falseado.
Comprar la lana de a poco
El color de la lana cambia entre partidas de teñido. Dos ovillos del mismo color comprados con semanas de diferencia pueden mostrar una diferencia que en la tienda no se ve y en la prenda sí, sobre todo si el cambio cae a mitad de una manga.
Compra todo de una vez, del mismo lote, y con un ovillo de margen. Cuánto comprar está en cuánta lana necesitas para una chomba.
Tejer hacia una talla en vez de hacia una medida
Las letras no significan lo mismo en un patrón noruego que en uno chileno. Lo que sirve es medir una chomba que ya te quede bien —ancho de axila a axila, largo total, largo de manga— y tejer hacia esos números.
El método está en la guía de tallas, y aplica igual para tejer que para comprar.
Mientras tejes
Tres que aparecen con el proyecto ya avanzado, cuando destejer duele.
No probársela nunca
Hay dos momentos en que un error todavía se deshace en pocas vueltas: al terminar el canesú o la parte alta del cuerpo, y antes de empezar las mangas.
Si esperas a tener las mangas unidas, corregir el ancho del cuerpo implica destejer casi todo. Con palillos circulares puedes pasar los puntos a un cable auxiliar y probártela sin riesgo de que se salgan.
Las mangas
Es donde más proyectos se abandonan. Tres cosas fallan seguido:
- Los aumentos mal repartidos, que dejan la manga acampanada o demasiado ajustada en el bíceps.
- Las dos mangas distintas, porque la tensión cambió entre una y otra. Se evita tejiéndolas al mismo tiempo, con dos ovillos.
- El largo mal medido, porque se mide la manga estirada sobre la mesa en vez de con el brazo doblado, que es como se usa.
Tensión que cambia a mitad del proyecto
La tensión de tu tejido cambia con el cansancio, con el ánimo y con las pausas largas. Un tramo tejido apretado y otro suelto se nota como una banda distinta en el cuerpo de la prenda.
No se soluciona con técnica sino con hábito: tejer sesiones parecidas, y evitar retomar un proyecto después de meses sin volver a hacer una muestra de control.
Al terminar
Dos errores de los últimos días de trabajo que arruinan semanas de tejido.
Rematar demasiado apretado
El remate del cuello es el que más arruina prendas terminadas. Si queda apretado, la chomba no pasa por la cabeza y no hay arreglo que no sea deshacerlo.
Remata con un palillo un número más grueso que el que usaste para el resto. Es la corrección más simple de esta lista y casi nadie la aplica.
No bloquear la prenda
El bloqueado es lo que separa una prenda que parece hecha a mano de una que parece casera. Se humedece, se estira hasta las medidas objetivo y se deja secar plana sujeta con alfileres.
Empareja los puntos, asienta el tejido y recupera algunos centímetros si la prenda salió justa. Es también la última oportunidad de corregir una diferencia chica de talla.
Después de bloquear, el cuidado es el de cualquier prenda de lana: cómo lavarla sin que encoja, y siempre doblada, nunca colgada.
Lo que todavía tiene arreglo
Si ya cometiste alguno, no todo está perdido:
- Quedó chica: bloquear estirando gana algunos centímetros. Si el problema es grande, qué hacer con una chomba encogida aplica igual a una prenda tejida.
- Quedó grande: un lavado tibio controlado la asienta un poco, con el riesgo de pasarse. Mejor probar primero en la muestra.
- Pica: casi siempre es el grosor de la fibra y no tu técnica. Las soluciones están en por qué pica una chomba de lana.
- Las mangas quedaron distintas: se desteje la más corta desde el puño y se vuelve a tejer. Es la única de la lista que no tiene atajo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me queda más grande de lo que dice el patrón?
Casi siempre porque tejes más suelto que quien escribió el patrón. Si en 10 centímetros te entran menos puntos que los que él indica, cada punto tuyo es más ancho y la prenda entera crece. Se corrige bajando el número de palillo hasta que la muestra coincida, no cambiando la talla del patrón.
¿Se puede arreglar una chomba que quedó chica?
Parcialmente, con bloqueado: se humedece la prenda, se estira hasta las medidas objetivo y se deja secar plana sujeta con alfileres. Se ganan algunos centímetros y se emparejan los puntos, pero no rescata una prenda que salió dos tallas más chica.
¿Cuándo hay que probarse la prenda mientras se teje?
Al terminar el canesú o la parte alta del cuerpo, y otra vez antes de empezar las mangas. Son los dos momentos en que un error todavía se deshace en pocas vueltas. Después de unir las mangas, corregir implica destejer bastante más.